LG 32G810SA-W: cuando un monitor 4K gaming decide pensar como un Smart TV – Review del Gadget Lab

LG 32G810SA-W: cuando un monitor 4K gaming decide pensar como un Smart TV – Review del Gadget Lab

Test sin Piedad: ★★★★☆ 

Un monitor que mezcla alto rendimiento para juegos, productividad seria y la comodidad de un televisor inteligente, todo, en un solo dispositivo de 32 pulgadas.

En los últimos años, los monitores han dejado de ser simples pantallas ‘tontas’. El LG 32G810SA-W es un buen ejemplo de esta evolución: parte de la familia UltraGear, hereda muchas de las credenciales clásicas del gaming (4K, 144 Hz, 1 ms, VRR), pero añade algo poco habitual en este segmento: webOS integrado, con apps, streaming y juego en la nube sin necesidad de PC o consola.

La propuesta es ambiciosa: un monitor que sirva igual para jugar en serio, trabajar muchas horas, ver series como en una Smart TV y conectar un portátil con un solo cable. Tras combinar sus especificaciones con nuestra experiencia con él, el resultado es de un producto muy sólido, aunque no completamente exento de matices.

LG 32G810SA-W – Características técnicas principales

  • Tamaño y formato: 31,5″, 16:9.
  • Resolución: 3.840 x 2.160 (UHD 4K).
  • Panel: IPS.
  • Relación de contraste (típ.): 1.000:1.
  • Bit de color: 10 bit (8bit+FRC).
  • Ángulo de visión (CR≥10): 178º (L/R – U/D)
  • Frecuencia de refresco: hasta 144 Hz.
  • Tiempo de respuesta: 1 ms GtG.
  • HDR: VESA DisplayHDR 400.
  • Cobertura de color: ~95 % DCI-P3.
  • Tecnologías: HDR10, AMD FreeSync Premium y compatible con NVIDIA G-SYNC.
  • Sistema Smart: webOS (con apps de streaming y gaming en la nube).
  • Conectividad: HDMI (incluye HDMI 2.1), DisplayPort 1.4, USB-C con DisplayPort Alt Mode y Power Delivery (hasta 65 w), USB-A, LAN (RJ-45) y salida de auriculares.
  • Altavoces integrados: 2x 7 w.
  • Ergonomía: ajuste en altura, inclinación, giro y pivote.
  • Montaje VESA: 100 x 100 mm.
  • 714,6 x 428,5 x 249,1 mm / 10,5 kg.

LG 32G810SA-W – Precio

549 euros (precio a fecha enero de 2026).

www.lg.com


LG 32G810SA-W – Review del Gadget Lab

El diseño es sobrio y moderno, con marcos finos y un acabado limpio. El soporte ofrece muchos ajustes, algo clave en un monitor de este tamaño, aunque es un soporte no tan robusto como cabría esperar para una pantalla de 32 pulgadas (nada grave, pero mejorable).

Una vez en marcha, lo primero que llama la atención al usar el LG 32G810SA-W es la nitidez. En 32″, el 4K se siente extremadamente limpio tanto para texto como para imagen. Para trabajo diario (ofimática, edición ligera, programación), la densidad de píxeles es excelente y permite largas sesiones sin fatiga visual.

El panel IPS cumple con nota: colores vivos, bien equilibrados y ángulos de visión amplios. No está pensado para competir con paneles Mini-LED u OLED en contraste pero, dentro de su categoría, ofrece una imagen muy consistente. El HDR, como suele ocurrir con DisplayHDR 400, aporta un pequeño extra en brillo y rango dinámico, aunque no es un HDR impactante; funciona mejor en contenido de vídeo que en juegos.

En gaming, el monitor se mueve con mucha soltura. Los 144 Hz en 4K, combinados con FreeSync/G-SYNC Compatible, ofrecen una experiencia muy fluida siempre que el hardware acompañe. No se aprecian problemas graves de ghosting, y el tiempo de respuesta resulta más que adecuado incluso en shooters rápidos.

Uso con PC, consola y portátil

Uno de sus grandes puntos fuertes es la versatilidad. Con un PC gaming funciona como un UltraGear clásico; con consolas modernas, el HDMI 2.1 permite aprovechar altas tasas de refresco; y con un portátil, el USB-C con carga simplifica mucho el escritorio: imagen, datos y energía por un solo cable. Para quienes alternan entre trabajo y ocio, este enfoque todo-en-uno es especialmente cómodo.

webOS en un monitor: ¿gimmick o valor real?

Aquí está el elemento diferencial. El sistema webOS convierte a este monitor en algo parecido a un televisor: Netflix, YouTube, Disney+, navegador web, juegos en la nube… Todo accesible sin encender ningún otro dispositivo. En la práctica, funciona de manera fluida y estable. Para ver series, vídeos o incluso jugar vía streaming, es una comodidad real. No sustituye al 100% a un PC o consola, pero sí añade un nivel de independencia que otros monitores no tienen.

Eso sí, esta doble naturaleza también implica que, en ocasiones, el monitor se comporta más como una TV que como una pantalla tradicional, lo que puede requerir alguna interacción extra al cambiar de fuente.

En cuanto al audio, los altavoces integrados cumplen para uso casual o contenido multimedia, aunque no sustituyen a unos externos si buscas buena calidad de sonido.

Lo que este monitor hace muy bien

  • Excelente equilibrio entre gaming, productividad y entretenimiento.
  • 4K + 144 Hz en un panel IPS muy competente.
  • Conectividad muy completa, especialmente el USB-C con carga.
  • webOS aporta un valor diferencial real frente a otros monitores gaming.

Dos detalles que podrían mejorar

El cambio entre webOS y entradas de PC/consola no siempre es tan transparente como en un monitor ‘puro’. Una lógica más automática o configurable haría la experiencia más fluida. Por otro lado, el DisplayHDR 400 cumple, pero se queda corto frente a lo que algunos usuarios esperan en esta gama. Un panel con mayor brillo o mejor contraste habría elevado aún más el conjunto.

Conclusiones

El LG 32G810SA-W es uno de esos dispositivos que cobra más sentido cuanto más tiempo pasa sobre el escritorio. No es solo un monitor potente ni solo una pantalla inteligente: es la suma de ambos mundos, y ahí está su mayor virtud.

En un uso puramente como monitor, se comporta como se espera de un UltraGear de gama alta. Conectado a un PC gaming, ofrece una experiencia sólida y fiable: juegos en 4K a alta tasa de refresco, movimientos fluidos gracias al VRR y una imagen clara que permite tanto disfrutar de títulos AAA como competir en juegos rápidos. En este escenario, no se siente como un producto híbrido, sino como un monitor estándar bien afinado, capaz de sustituir sin complejos a modelos gaming tradicionales de 32 pulgadas.

En entornos de trabajo, el tamaño y la resolución marcan la diferencia. Es fácil imaginar una jornada con varias ventanas abiertas, líneas de tiempo, hojas de cálculo o código sin sensación de agobio. El panel IPS, con su buena reproducción de color y ángulos amplios, facilita sesiones largas sin fatiga excesiva, y el USB-C con carga convierte al monitor en un pequeño hub: llegar, conectar el portátil con un solo cable y empezar a trabajar. Para quienes alternan entre sobremesa y portátil, este detalle práctico pesa más de lo que parece sobre el papel.

Donde realmente se desmarca de la competencia es en su vertiente multimedia. Al terminar la jornada, el monitor puede dejar de ser un periférico del ordenador para convertirse en una pantalla autónoma. Apagar el PC y seguir viendo una serie en Netflix, un vídeo en YouTube o, incluso, lanzar una sesión de juego en la nube sin cambiar de dispositivo es una experiencia sorprendentemente natural. En la práctica, actúa como un televisor de escritorio, algo especialmente útil en habitaciones pequeñas, estudios o setups donde no hay espacio (o ganas) de añadir una TV adicional.

Esta doble naturaleza también se aprecia en usos cotidianos más sutiles: ver noticias mientras desayunas sin encender el ordenador, usarlo como pantalla principal para una consola y luego pasar a una app de streaming con el mando, o incluso compartir contenido fácilmente cuando hay visitas. Todo esto convierte al 32G810SA-W en un dispositivo mucho más flexible que un monitor convencional.

Evidentemente, este enfoque híbrido implica ciertos compromisos. La experiencia Smart no siempre es tan inmediata como en un monitor clásico, y el HDR no deslumbra como en modelos orientados exclusivamente al cine. Pero estos detalles no empañan la sensación general: LG propone un producto pensado para usuarios reales, que trabajan, juegan y consumen contenido en el mismo espacio y con el mismo equipo.

En definitiva, el LG 32G810SA-W no está dirigido a quien solo quiere “la pantalla más rápida” o “el mejor HDR del mercado”, sino a quien valora la versatilidad sin renunciar a un alto nivel de calidad. Como monitor cumple con creces; como plataforma multimedia sorprende; y como solución todo en uno, resulta difícil encontrarle un equivalente directo en su segmento. Es, más que un monitor, una pieza central del escritorio moderno.