Huawei FreeClip 2: auriculares abiertos e híper ligeros para audio… y complemento de moda – Review del Gadget Lab
Estos true wireless rearman el concepto de auriculares open-ear: no adviertes que los llevas puestos, ofrecen un sonido notable para su formato y aseguran una autonomía sólida. Además, buscan hacerse un sitio como accesorio de moda.

El escenario de auriculares true wireless (completamente inalámbricos) open-ear (abiertos) vive una segunda juventud: buscan ofrecer consciencia ambiental sin renunciar a una experiencia sonora convincente. Con los FreeClip 2, Huawei toma la base de su primer modelo y la refina con nuevos transductores, procesamiento por NPU y un chasis pensado para llevarlos todo el día, los estés utilizando para escuchar audio de manera permanente, solo para atender llamadas o como simple accesorio chic. Son unos auriculares que prometen ‘casi no notarse’ en la oreja y, al mismo tiempo, sonar mejor de lo que su tamaño podría indicar. Las marcas ya no compiten solo en especificaciones sino también en imagen: Huawei ha trabajado la estética, los acabados y hasta con acuerdos con empresas de accesorios de moda para convertirlos en un objeto que acompaña al look.
Huawei FreeClip 2 – Características técnicas
- Diseño open-ear con estructura C-bridge: puente con silicona líquida y aleación con memoria de forma.
- Materiales suaves al contacto con la piel y texturas resistentes (disponible estuche tipo denim).
- Peso: 5,1 gr por auricular.
- Driver dual de 10,8 mm por auricular, con arquitectura de doble diafragma, diseñado para mayor desplazamiento de aire y graves más presentes.
- Rango de frecuencia: aprox. 20 Hz – 20 kHz.
- Volumen adaptativo inteligente que ajusta la intensidad según el ruido ambiente.
- Procesador NPU AI integrado: volumen adaptativo, mejora de voz en llamadas con algoritmos DNN, ajustes automáticos según entorno, detección de movimiento de cabeza (aceptar/rechazar llamadas con gestos), integración con asistentes y funciones contextuales (según región y app), efectos Multi-EQ y alerta por caída/extravío de un auricular.
- Bluetooth 6.0, emparejamiento emergente y conexión simultánea a dos dispositivos compatibles.
- Codecs compatibles: SBC, AAC y L2HC (según soporte de dispositivo).
- Compatibles con iOS y Android a través de apps de gestión (Huawei Audio Connect / Huawei AI Life).
- Controles por toques y gestos: reproducir/pausar, responder/colgar llamada, avanzar pista y subir/bajar volumen.
- Sensor infrarrojo (detección de uso), sensor Hall, giroscopio y acelerómetro.
- Sensor acústico óseo y sensor táctil para interacción inteligente.
- Autonomía: hasta 9 horas de reproducción continua / 38 horas con estuche.
- Certificación IP57 para los auriculares (agua y polvo).
- Disponibles en blanco, negro, celeste y oro rosa.
Huawei FreeClip 2 – Precio
199 euros (precio a fecha enero de 2026).
Huawei FreeClip 2 – Review del Gadget Lab
Huawei ha cuidado al extremo los materiales y el acabado tanto de los propios TW como del estuche. La textura denim del estuche (versiones blanca y celeste) no es solo estética, también ayuda a que no quede marcado con facilidad en el bolsillo. Además, los colores funcionan bien combinados con atuendos urbanos o más formales. Sin duda, su propuesta visual forma parte del valor del producto.
Cómodos hasta decir basta
Hemos pasado varias semanas alternando los FreeClip 2 en la calle, en la oficina, en transporte público y en casa; la experiencia general es, en general, muy positiva. Al ponértelos, lo primero que notas es lo poco que pesan: el diseño C-bridge apoya el auricular fuera del conducto auditivo y lo hace prácticamente imperceptible tras un rato de uso; esa sensación de ‘no llevar nada’ se cumple realmente. La ergonomía funciona incluso en jornadas largas: caminar, trabajar sentado o cocinar no exige reajustes constantes. Por cierto, no hay un auricular dedicado a cada oreja izquierda / derecha; los puedes poner sin mirar que ellos mismos identifican la ubicación.

Calidad de audio
En cuanto al sonido, Huawei ha logrado un avance claro respecto a la primera generación. Los graves aparecen con más cuerpo del esperado para un diseño abierto (gracias al dual-diafragma de 10,8 mm) y la reproducción de voces (podcasts y audiolibros) es nítida y relajada, perfecta para escucha diurna y multitarea. Los agudos son suaves y agradables; la escena no es súper analítica (no es ese el objetivo) pero sí limpia y cohesionada para la mayor parte del uso cotidiano. Sí, el sonido mejora notablemente frente a la generación anterior; para unos open-ear como son, afirmamos que el rendimiento sonoro es sobresaliente.
Autonomía
La autonomía se ajusta a lo prometido: mínimo de 8 horas con uso mixto (música, llamadas y ajustes adaptativos activos). El estuche aporta recargas cómodas y rápidas. El sistema de carga inalámbrica del estuche es un plus, aunque no imprescindible en el día a día.

Llamadas
Las llamadas son un punto fuerte: el sistema de tres micrófonos y los algoritmos de inteligencia artificial ayudan a aislar la voz del usuario y a reducir el ruido de fondo en entornos moderados; en la mayoría de las pruebas las voces salieron claras para el interlocutor. Donde hay que tener ‘cuidado’ es en entornos extremadamente ruidosos: en Metro o trenes muy cargados, la mezcla entre el audio emitido por los FreeClip 2 y el ruido exterior puede obligar a subir más el volumen de lo deseable (lo comentamos en detalle más adelante).
Controles y detección
Los controles por gestos y la detección de movimiento funcionan de forma práctica: los toques y gestos responden bien, y el control con movimientos de cabeza es útil cuando tienes las manos ocupadas. La integración con la app y las funciones adaptativas (ajuste automático de volumen según el ruido ambiente; realce de voz) se notan y aportan una experiencia menos manual y más cómoda para el día a día.

En qué podrían mejorar
En el Metro, en calles con tráfico intenso o, incluso, en salas cerradas con mucho bullicio de personas o de maquinaria, la naturaleza open-ear hace que gran parte del sonido externo entre en la mezcla, lo que obliga a subir el volumen para entender la música o los podcasts. Porque el ajuste automático ayuda pero no solventa estas situaciones. Por otra parte, para una escucha crítica (música compleja o arreglos denso-orquestales) los FreeClip 2 se quedan cortos en resolución y separación instrumental respecto a auriculares cerrados de gama alta. Son excelentes para fondo y uso activo, no para análisis musical extremo. Desde luego que estos FreeClio 2 no buscan ese objetivo (como ninguno de este tipo open-ear), pero lo reseñamos para evitar decepciones.
También como complemento de moda (y no es solo marketing)
Huawei ha apostado por convertir los FreeClip 2 en algo más que unos auriculares técnicos: su silueta, los acabados y la variedad de colores buscan que el producto se perciba como un accesorio para distinto uso: audio en general, estético, accesorio de moda, decorativo… En este sentido, ha promovido colaboraciones con marcas de moda y diseñadores de accesorios; por ejemplo, hay lanzamientos de charms y piezas diseñadas por marcas como it’s lava u otras propuestas estilísticas que permiten personalizar los auriculares como si fueran pequeños pendientes o earcuffs. Esta estrategia responde a la tendencia de tratar la tecnología portátil como parte del atuendo personal. De hecho, en varias publicaciones de moda se presentan los FreeClip 2 como un must estético además de funcional. Para quien valore la estética tanto como la función, este giro es un argumento de venta real.

Conclusiones
Los Huawei FreeClip 2 son un producto que define con claridad para quién están pensados: para usuarios activos, que se mueven por la ciudad, trabajan en entornos cambiantes y valoran la comodidad y la conciencia del entorno por encima del aislamiento total. Su ligereza (5,1 gr por auricular), la ergonomía del C-bridge, la autonomía fiable y la mejora sonora real frente a la generación anterior los convierten en una opción convincente dentro del nicho open-ear. Además, las funciones de llamada y procesamiento por NPU hacen que la experiencia cotidiana (hablar por teléfono, escuchar podcasts, etc.) sea notablemente práctica.
Sin embargo, es importante ponerlos en contexto: no son auriculares para escuchar sin concesiones en entornos muy ruidosos. En lugares con mucho ‘ambiente sonoro’, la mezcla entre audio y ruido exterior puede restar confort auditivo y empujarte a aumentar mucho el volumen, lo que contraviene precisamente la ventaja de los auriculares abiertos (estar atento al entorno). Si tu día a día exige viajes en transporte subterráneo llenos de ruido, quizá una opción cerrada con cancelación activa sea más adecuada. Para el resto (calle, oficina, casa, deporte ligero…), los FreeClip 2 son perfectamente aptos y, en muchos aspectos, sobresalientes.

En lo estético, Huawei ha acertado al posicionarlos como complemento de moda: los charms y colaboraciones con marcas de diseño añaden un punto diferencial que no es solo cosmético, sino que responde a una demanda real de personalización en dispositivos portátiles. Eso convierte los FreeClip 2 en algo más que unos auriculares: son un accesorio de estilo con prestaciones serias detrás.
En resumen: si buscas comodidad extrema, presencia ambiental y un sonido muy competente en formato abierto (y te interesa que, además, combinen con tu estilo), los Huawei FreeClip 2 cumplen y sorprenden para bien. Si, por el contrario, tu prioridad es el aislamiento parcial o total y la máxima resolución en música compleja o en entornos muy ruidosos, quizá no sean la mejor elección. Son, en definitiva, unos auriculares pensados para el día a día urbano y social: ideales para quienes quieren oír su mundo y su música a la vez, y para quienes buscan ese punto extra de diseño en un wearable para que también funcione como complemento de moda.
















