Dyson 360 Heurist: ¿Qué tal te limpiaría la casa?

Dyson 360 Heurist: ¿Qué tal te limpiaría la casa?

Test sin Piedad: ★★★★★ 

Promete la succión más poderosa del escenario de aspiradores autónomos, a lo que suma tecnologías de visión inteligente y aprendizaje continuo. Todo ello para que deje el suelo de tu casa sin una mota de polvo.

Dyson, una de las empresas líderes en aspiración del hogar, se hizo de rogar a la hora de lanzar su primer robot aspirador autónomo. Marcas como por ejemplo Roomba llevaban ya años sembrando millones de hogares de todo el mundo con sus modelos. En 2014, Dyson lanzó el 360 Eye; recientemente, presentó esta muy mejorada segunda versión: 360 Heurist.

Respecto a su antecesor, el 360 Heurist ofrece, según datos de la compañía, un 20% más de succión y tiene 20 veces más capacidad de memoria. El software interno supera las 450.000 líneas de código y se ha testado en más de 2.137 km, accionando el interruptor de encendido una media de 15.600 veces durante las pruebas.

¿Un apellido petulante?

El Departamento de Marketing de Dyson, a tenor de lo que le contaron los ingenieros de la compañía, no se cortó ni un pelo y apellidó a su criatura “heurístico”. La heurística es el método para aumentar el conocimiento mediante el descubrimiento, la invención, la creatividad e, incluso, el pensamiento. Pues sí, este robot asegura que actúa y mejora por medio del aprendizaje continuo, el que adquiere a medida que va limpiando la casa en sucesivas ocasiones.

Y es que un ciclo de limpieza tras otro el 360 Heurist va creando un mapa del suelo de la vivienda, que lo va perfeccionando a medida que realiza los sucesivos recorridos. Por eso, es normal que, durante las primeras pasadas, se deje algún rincón sin acometer o no sepa cómo adentrarse en los huecos. Efectivamente, día a día va aprendiendo, va adquiriendo un conocimiento cada vez más preciso y detallado de su zona de trabajo con el fin de que, a los pocos días, no deje ni un solo resquicio sin pasar. Cada vez que sale de su puerto de carga eléctrica, recupera de su memoria el mapa más actualizado e inicia la marcha. Cuando regresa a su ‘nido’, compara el nuevo recorrido con el anterior y refina el mapeo.

Si cambias de sitio ciertos elementos de mobiliario o incluyes unos nuevos, tendrás que ser paciente hasta que el sentido heurístico de este Dyson 360 interprete la nueva ubicación o incluya en su mapeo esas novedades. Ojo, que hablamos de no más de tres o cuatro días hasta que el robot es consciente al 100% de cómo es y se estructura el ‘nuevo’ suelo de la vivienda.

En este sentido, la primera vez que pones en marcha el robot y le ordenas aspirar, solo realiza una labor de exploración del terreno, sin atrapar el polvo o la suciedad. También puede almacenar varios mapas para diferentes pisos, por si tienes varias viviendas o prestas a alguien el producto.

Heurística, aprender, interpretar, inteligencia… Cuando se aplican a un robot, como que da miedito, ¿no? Afortunadamente, este robot, como los demás de cualquier tipo, sigue teniendo un botón off y dependiendo de una batería.

Visión SLAM

Se trata de una de las tecnologías que integra el Dyson 360 Heurist y que está íntimamente ligada con lo anteriormente descrito. SLAM es Simultaneous Localisation and Mapping y logra que el robot sepa de manera permanente dónde está, por dónde ha limpiado y por dónde aún no, por lo que ‘sabe’ que tiene que hacerlo. SLAM se basa en varios elementos: una serie de sensores que miden las distancias cada 20 milisegundos, una lente panorámica capaz de generar una visión 360o y un sistema de iluminación formado por ocho LEDs que permiten la navegación en la oscuridad. Este último detalle es importante porque otros robots (bien es cierto que, la mayoría, de categoría inferior), se atolondran cuando hay baja luminosidad en el ambiente o, directamente, no entran en habitaciones que están a oscuras; son los que se basan en un dispositivo LIDAR (famoso ahora por los iPhone) que, sin luz, está casi de adorno.

Los citados sensores visualizan un campo de un diámetro de 4 metros a su alrededor. Dos de ellos están ubicados en la parte central y hacen de parachoques virtual: al detectar un obstáculo en su trayectoria, ordenan al cerebro que reduzca la velocidad de crucero con el fin de que el toque sea leve (o, incluso, que ni se produzca). Otros dos sensores velan por evitar que el robot se precipite por desniveles acusados, como escaleras. Dos más están especializados en paredes: hacen que la escobilla se aproxime lo más posible a ellas. Finalmente, dos sensores de largo alcance otean a una distancia de hasta 2 metros.

Succión

Pero estamos hablando de un aspirador. De nada sirve que se conozca tu casa al dedillo y que respete el mobiliario si no atrapa la suciedad como debe. En este sentido, a nuestro juicio, su capacidad de succión es el principal valor de este Dyson 360 Heurist. Impactante.

El corazón de esta dinámica de aspiración es un motor digital llamado Dyson V2, capaz de girar a 78.000 rpm. Estos son, en el mundo de las aspiradoras, grandes números. A su vez, la tecnología patentada Radial Root Cyclone, heredada de la gama de aspiradoras de mano de la propia marca, genera fuerzas centrífugas dentro de los ciclones para expulsar la suciedad del aire hacia el cubo. Por su parte, los filtros de este Dyson capturan los alérgenos y partículas de hasta 0,3 micras, lo que significa, según asegura la compañía, que el aire que este robot expulsa al exterior es más limpio que el propio que respiramos en la misma habitación.

En comparación con el Dyson 360 Eye, el modelo Heurist también ha modernizado su cepillo, que aumenta su longitud, hasta ocupar prácticamente el ancho total de la máquina, y también incrementa su velocidad de giro, hasta 1.600 rpm.

Aspirador conectado

El Dyson 360 Heurist tiene controles físicos en la cara superior, pero la gracia es que se maneje desde el móvil, mediante la app Dyson Link. Gestión general, programación y personalización del trabajo, e información de mapeo son algunas de sus características y posibilidades.

Así rinde

Tamaño: se trata de un equipo sumamente compacto, con un diámetro mucho más reducido respecto a los modelos de la competencia, lo que le obliga a ser más alto que los demás. Esta forma le facilita colarse entre los huecos estrechos y le entorpece meterse debajo de los muebles.

Sin cepillo de barrido: un detalle relevante es que carece de cepillo de barrido lateral, habitual en la competencia. Es ese que, con tres o cuatro brazos, gira en modo circular sobresaliendo del robot. Según declaran fuentes de Dyson, no le hace falta dado que su cepillo central, gracias a su longitud, abarca toda la zona de paso. No hemos echado en falta tal cepillo lateral porque, efectivamente, aspira sin problema el ángulo que forman las paredes con el suelo y los distintos rincones.

Succión: Dyson asegura que su 360 Heurist es el robot aspirador con la capacidad de succión más potente de todo su segmento. No lo hemos podido probar técnicamente pero sí en la realidad: lo que a algunos robots (y hemos testado muchos) se les escapa, como polvo húmedo, a este Dyson, no. También le hemos sometido a una prueba ‘extrema’: azúcar glass y detergente en polvo (distintos tamaños de ‘grano’) tanto sobre una tarima con rendijas como sobre baldosa cuya lechada necesitaba un urgente repaso. Espectacular, ni asomo de polvo blanco con una sola pasada y en el modo de potencia más bajo. Junto a su virtud de una limpieza absolutamente personalizable (por zonas o con distintos modos de potencia), efectivamente, destaca sobremanera por su excelente capacidad de aspiración.

Navegación por el suelo: es metódica y perseverante; intentará una y otra vez colarse por los huecos hasta que pueda, o no. Por cierto, es importante que el robot se mueva con total libertad las primera veces porque no limpiará en aquellos lugares que no haya mapeado. Se maneja de manera inteligente y sigilosa a lo largo y ancho de la superficie: respeta de manera sorprendente el mobiliario (con el tiempo, tiende a evitar los choques bruscos pero se arrima bien), sortea con diligencia patas y lámparas de pie, y las alfombras han de tener un grosor de tropiezo humano para que no las pueda acometer. Por descontado, no se arredra ante irregularidades, escaloncillos y desniveles. Por más que le hemos provocado para que se precipitará al vacío (controlado), nada, no ha habido forma.

Configuración del trabajo: una vez que completa un mapa de la casa, permite configurar zonas o dividirlo en habitaciones y, a la hora de comenzar una limpieza, puedes elegir por dónde quieres que pase y el modo de potencia/energía en cada lugar. Y es que, por ejemplo, los suelos duros pueden quedar perfectos con un modo de succión básica, mientras que los parqués (por sus posibles hendiduras) o alfombras pueden necesitar la potencia máxima. Nos ha gustado lo bien que se desenvuelve en ambientes oscuros, dicho de otro modo, gracias a su cámara asistida por iluminación LED, la baja o nula luminosidad en el ambiente no impedirá su trabajo.

Personalización del modo de trabajo: las posibilidades en este aspecto, abruman… para bien. A las citadas anteriormente se añaden Evitar (defines límites ante los que quieres que la aspiradora se detenga), Sin cepillo (atraviesa y aspira un zona pero sin que el cepillo gire, útil para pisos duros o alfombras con pelo muy largo) y No trepar (para evitar elementos del mobiliario que podrían dañarse). Suma también una programación pormenorizada de días y horas de actuación, con cada tramo horario definible a capricho con diferentes variables.

Aprendizaje: sí, este robot aprende. Comparando los dos últimos procesos, adviertes que en el segundo se muestra más detallista y cabezota por apurar o meterse por donde sabe que puede y, qué casualidad, alguien ha puesto una silla en medio. Esta mecánica de aprendizaje y perfección se nota sobre todo en los primeros trabajos.

Aplicación móvil: es muy clara e intuitiva. La configuración general es sencilla (un paso a paso al alcance de cualquier tipo de público) y queda ya para cada usuario que se quiera complicar la vida determinando hasta el último detalle de funcionamiento.

Tiempo de trabajo: si no es tu primer robot aspirador, advertirás que, en comparación, el Dyson 360 Heurist se toma mucho más tiempo para realizar cada tarea. Es evidente que los ingenieros han dado prioridad a la calidad de la limpieza frente a la velocidad. Si eres de los que quieren el suelo a prueba de suegra impertinente, apreciarás esta virtud más allá de que tarde hasta media hora más que un robot de la competencia.

Ruido: en sus niveles medio y bajo de succión, genera un ruido soportable aunque esté aspirando justo donde estás teletrabajando. En modo Máx, mejor tomarse un descanso.

Gadget opina

No nos convence su forma. Aun siendo muy compacto en general, como hemos comentado anteriormente, su altura le impide limpiar bajo algunas camas o muebles si bien su diámetro le permite meterse en huecos estrechos. Hubiéramos preferido que fuera al revés, pero va por gustos.

Sí nos ha convencido totalmente su faceta de robot que aprende de manera continua en el mapeado de la casa. Y lo hace a conciencia y de manera inteligente a pesar de que, como estaba a prueba, le hemos puesto más trampas de las habituales en un hogar.

En cuanto a su autonomía media, es de unos 74 minutos. Aunque varía considerablemente en función de la configuración de la potencia, puede sin problemas con un piso de 85 m2 de una sola vez, sin tener que hacer una pausa para autro alimentarse. Su tiempo de carga dura 2 horas.

Dicho todo esto, el Dyson 360 Heurist es un robot aspirador y, como tal, realiza una limpieza de mantenimiento. Es decir, si quieres el piso como la patena y tienes más de lo básico en cuanto a mobiliario, de vez en cuando tendrás que echarle una mano, con una escoba u otro aspirador, para limpiar en aquellos huecos a los que le es imposible alcanzar. Ahora bien, este Dyson realiza su trabajo de la manera más satisfactoria que hemos comprobado respecto a otros modelos de la competencia, tanto por su extraordinaria potencia de succión (no deja nada a su paso) como porque nunca se le olvida pasar por donde sí puede. En suma, que te ayudará más que otros robots de su segmento.

También nos gusta
  • Sus ruedas tipo oruga, aunténticas trepadoras.
  • El modo silencioso es más que suficiente para una limpieza habitual.
  • Materiales de fabricación ultra robustos.
  • Lo fácil que se vacía el depósito.
  • Lo fácil que se montan y desmontas sus piezas.
  • El minimalismo de la base de carga (y que se puede plegar).
  • Base de carga con tomas de corriente por ambos lados.
Tampoco nos gusta
  • No es compatible con Google Assistant.
  • El tamaño de su depósito de suciedad, de 0,33 litros, nos parece pequeño (aunque de ser más grande, penalizaría el tamaño global…).
Va por gustos
  • Ese azul psicodélico…

Dyson 360 Heurist: 599 euros (precio a fecha de 14 de diciembre de 2020).

www.dyson.es