Tecnología punta aplicada a la belleza

Tecnología punta aplicada a la belleza

Precisión al servicio de la belleza

La tecnología también se ha colado definitivamente en el tocador, pero no precisamente para añadir pantallas. Los candidatos de esta categoría utilizan sensores, control inteligente del calor, flujo de aire, microcorrientes o luz LED para el estilismo de nuestro cabello o el cuidado facial. Ghd propone una plancha que adapta su funcionamiento mientras la utilizamos y un secador que mezcla aire caliente y frío; Dyson concentra secado y moldeado en un único cepillo; y Therabody reúne varias técnicas de cuidado facial en un solo dispositivo.

GHD SCULPT Y GHD SPEED

La peluquería también tiene IA

ghd ha irrumpido en 2026 con dos herramientas muy diferentes que comparten una misma obsesión: controlar mejor el calor para evitar daños sobre el cabello. Sculpt es la primera plancha interactiva de la marca y su gran diferencia está en una tecnología de adaptación al calor apoyada en inteligencia artificial. Cuatro sistemas de medición detectan cuándo hay cabello entre las placas, cuánto hemos introducido, la velocidad con la que movemos la plancha y hasta el ángulo de peinado. Con esa información adapta el calor en tiempo real a cada pasada.

La idea es que no tratemos igual un mechón fino que otro más abundante ni una pasada rápida que una lenta. Según las pruebas de ghd, esta tecnología permite conseguir hasta un 90% más de brillo y 2,5 veces menos encrespamiento. Sus placas Infinity ultradelgadas, con bordes en cascada, también permiten acercarse más a la raíz y guiar el cabello para evitar tirones y enredos. 

Por otro lado, ghd Speed lleva esa búsqueda de control del calor al secador. Su motor gira a 118.000 rpm y genera un flujo de aire de hasta 176 km/h. Pero lo curioso es la tecnología Halo: el aire caliente circula por el centro mientras otro flujo más frío lo envuelve.  De esta manera permite un secado ultrarrápido sin recurrir a calor extremo y nos deja acercarnos más a la raíz. 

Cuenta con cuatro niveles de temperatura, cuatro velocidades, golpe de aire frío y memoria de los últimos ajustes. Dos productos bastante distintos, pero unidos por una misma idea: el calor es un arma de doble filo en peluquería: debe utilizarse con precisión para obtener buenos resultados estéticos sin renunciar a la salud del cabello.

DYSON AIRSMOOTH

Secar y peinar sin hacer malabarismos

Quien haya intentado secarse el pelo con un secador en una mano y un cepillo en la otra entenderá rápidamente la gracia del Dyson Airsmooth. Aquí ambas herramientas se convierten en una sola: es un cepillo de aire caliente con cabezal fijo que seca mientras peina, por lo que podemos partir del cabello húmedo o secado con toalla y avanzar directamente hacia el acabado final.

Dyson ha puesto bastante atención en algo aparentemente tan sencillo como las cerdas. El cabezal tiene forma de gota para llegar mejor hasta la raíz, mientras las cerdas de base abierta distribuyen el flujo de aire y ayudan a mantener el cabello bajo control durante el peinado. A ellas se suman unas cerdas anti-enganches con estructura en forma de bucle, que se comprimen para liberar los mechones con facilidad y reducir los tirones.

Y hay una diferencia importante frente a los cepillos térmicos tradicionales. En Airsmooth no es una superficie caliente la que hace todo el trabajo: el aire caliente atraviesa el cabezal para secar y moldear al mismo tiempo. Eso permite utilizarlo para alisar, suavizar, dar forma o aportar volumen. Dyson lo plantea para todo tipo de cabello y principalmente para conseguir peinados lisos y ondulados.

THERABODY THERAFACE PRO

Cuatro tratamientos en una sola herramienta

TheraFace PRO es probablemente el candidato más peculiar de los cuatro porque funciona como una pequeña multiherramienta para el rostro. Cambiando sus accesorios podemos utilizar microcorrientes, masaje por percusión, terapia mediante luz LED o limpieza facial sin tener que recurrir a cuatro dispositivos diferentes.

El anillo de microcorriente aplica una estimulación suave que Therabody utiliza para trabajar la firmeza de la piel y el tono muscular del rostro y el cuello. Para el masaje incluye tres cabezales —cono, micropuntas y plano— destinados a diferentes zonas y pensados para aliviar tensión en rostro, mandíbula, cuello o frente.

El módulo de luz añade otra dimensión. Podemos escoger entre luz roja, azul e infrarroja, con tratamientos dirigidos a líneas finas, arrugas y acné leve o moderado. También se incluye un anillo específico para la limpieza facial. 

La marca respalda TheraFace PRO con un estudio de 12 semanas realizado con 35 participantes, aunque conviene poner los resultados en contexto: el conocido dato del 88% que afirmó apreciar una disminución de arrugas y manchas de la edad procede de una encuesta de percepción y los participantes recibieron compensación. 

Pero su argumento más interesante no está en una cifra concreta. Está en reunir en una sola herramienta técnicas que normalmente exigirían varios aparatos diferentes. Ahí es donde TheraFace PRO se gana de verdad la nominación a mejor gadget de belleza.