Sangean WR-7 Plus: radio-altavoz pequeño, precioso y sorprendentemente potente – Review del Gadget Lab
Por su diseño y acabado, podría sentirse más un objeto de diseño que un equipo de sonido. Pues una cosa y, definitivamente, la otra: conectividad moderna, potencia impactante y un carácter sonoro asombroso.

Hace ya tiempo que la estética vintage dejó de ser solo nostalgia para convertirse en una opción de diseño con sentido. La WR-7 Plus es un buen ejemplo de ello: caja de madera real, mandos físicos y una presencia que mejora cualquier estantería o mesilla. Se trata de, en principio, una radio FM que, además, añade la faceta de altavoz autónomo. Todo ello, con una electrónica afinada para maximizar las prestaciones sonoras y una batería que brilla por su autonomía. ¿Más sorpresas? Cabe en la palma de la mano. Sin duda, toda una cucada pensada para quien busca buen sonido sin renunciar al estilo ni a la máxima portabilidad.
Sangean WR-7 Plus – Características técnicas
- Receptor de radio FM / altavoz autónomo.
- Carcasa: madera acústicamente sintonizada.
- Conectividad: Bluetooth 5.1 (A2DP / AVRCP), AUX-In (3,5 mm), jack para antena FM externa y USB-C para carga.
- Altavoz: De rango completo (frontal) más radiador pasivo posterior (subwoofer pasivo).
- Batería: Li-Ion de 3.350 mAh.
- Autonomía: hasta 40 horas en reproducción Bluetooth y hasta 24 horas en radio FM.
- Amplificación: conmutada que optimiza la eficiencia.
- Indicador LED: de estado de batería / emparejamiento.
- Mandos: manuales de on/off, modo (radio / Bluetooth) y dial de sintonización FM.
- Versiones: nogal vintage, cerezo natural, roble de medianoche y roble de luz de Luna.
- 11,6 × 6,5 × 7,3 cm / 380 gr.
Sangean WR-7 Plus – Precio
109 euros (precio a fecha febrero de 2026).
Sangean WR-7 Plus – Review del Gadget Lab
La WR-7 Plus es un imán para tres sentidos allá donde la exhibes: a la vista, por su diminuto tamaño y diseño vintage de calidad; al oído, por el potente y agradable sonido que genera; y al tacto porque, por todo lo anterior, sientes deseos irrefrenables de tocarla. La madera tiene un acabado soberbio (textura y color que cambian con la luz) y los mandos físicos aportan ese placer táctil que ya casi no se encuentra en productos actuales. Los controles son sencillos y con buena respuesta; la rueda de sintonía añade ese ritual analógico que a muchos encanta. Una definición global impecable: juntas, cantos y tratamiento superficial que transmiten calidad. La podrás poner en la cocina, en una mesilla o en una estantería, que funcionará como elemento decorativo y práctico de sonido a la vez.
Configuración y conectividad
Su faceta de receptor de radio FM no tiene más secreto que girar el dial con los deditos hasta que localices la emisora deseada. En este sentido, su cobertura de señal es propia de un receptor de gama medio-alta; Sangean sabe mucho de esto. Efectivamente, la sensibilidad FM es buena: la afinación, combinada con la carcasa de madera y la antena (interna + posibilidad de externa), permite captar las emisoras con claridad.
El mismo mando que define el modo FM sirve también para seleccionar los modos Bluetooth o de entrada AUX.
Emparejar por Bluetooth es inmediato: el LED guía el proceso y la señal es estable dentro del rango habitual de un altavoz portátil y versión BT 5.1. Para quienes usan fuentes por cable, el citado AUX es una solución sencilla y fiable.
Sonido: sorprendente para su tamaño
Aquí viene una de las virtudes destacadas: con menos de 12 cm por lado, la WR-7 Plus mueve el aire como pocos mini altavoces. El frontal aporta medios claros y voces definidas; el radiador pasivo trasero añade cuerpo y sensación de graves evidentes: parece mayor de lo que es. En música acústica, jazz y radio hablada suena natural y equilibrada; al subir el volumen, conserva la definición hasta cierto punto (no esperes graves propios de un altavoz grande, pero sí una sensación de plenitud admirable en un chasis tan pequeño). En suma, para salas de hasta 10 m2, rinde estupendamente.
Autonomía realista
Sangean anuncia hasta 24 horas en modo FM y hasta 40 horas en Bluetooth. En un uso mixto y a volúmenes moderados, alcanza esos registros sin problema. En uso intensivo (volumen alto) la cifra baja, claro, pero sigue siendo una de sus ventajas frente a competidores de, incluso, más tamaño.
Dos detalles que podrían mejorar
Bajo nuestro punto de vista, los dos controles inferiores (selección de modo y volumen) son demasiado pequeños; a los usuarios con dedos de tamaño generoso no les resultarán cómodos. Por otra parte, por pedir, no estaría de más una app móvil asociada para ampliar sus funciones en distintos aspectos: auto-apagado, ecualización, alarma, etc.
Conclusiones
La Sangean WR-7 Plus es un ejercicio exitoso de equilibrio: reúne estética, materiales y una puesta a punto acústica que, en conjunto, definen un producto con encanto a rabiar y utilidad real. Para quien valore el diseño (esa madera que envejecerá bien y aporta calidez visual) y también quiera escuchar emisoras FM con buena señal o reproducir música desde el móvil con una calidad muy por encima de lo que su tamaño sugiere, la WR-7 Plus es una compra coherente.
Su tamaño súper pequeño es otro argumento de venta que convence: cabe en cualquier sitio, pesa poco y se siente como un mueble sonoro más que como un aparato electrónico. Esa portabilidad con acabado de alta calidad la hace perfecta para varias situaciones: una cocina donde suena la radio mientras preparas los guisos, una mesilla con podcasts para empezar el día o como un objeto decorativo que también cumple como altavoz.
En términos de sonido, la palabra que mejor le va es “sorprendente”. Para su volumen físico, ofrece una escena y cuerpo que no esperas en primera instancia; el radiador pasivo y el diseño de la caja hacen magia para simular un mayor volumen acústico. No es la solución si buscas Hi-Fi o casi, pero sí es uno de los mini altavoces con mejor equilibrio entre calidez y definición que se pueden comprar.
En resumen, la Sangean WR-7 Plus es un 100% gadget en el mejor sentido: un dispositivo curioso a la vista y en su manejo, que, además, hace muy bien su trabajo.



















