Trucos para mejorar la fotografía en días grises

Trucos para mejorar la fotografía en días grises

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Aunque los días grises puedean parecernos trsites y aburridos, siempre podemos aprovecharlos para coger nuestra cámara y salir a explorar mundo con ella. Aquí mostramos los mejores trucos para que la fotografía en días grises sea más provechosa que nunca.

Texto BENITO R. MALLOL

La acepción días grises lleva aparejada connotaciones negativas en el interior de muchas personas que nos hablan de tiempo deprimente u opresivo, sobre todo si la ausencia de luz solar perdura a lo largo de varias jornadas. Sin embargo, no todo es negativo si tenemos en cuenta nuestro quehacer fotográfico. Con los trucos que te proponemos a continuación, solo te falta coger la cámara y salir a disfrutar de la fotografía en días grises.

La situación propiamente dicha de un día gris hace referencia a varios tipos de condiciones atmosféricas que abarcan desde la presencia de nubes gruesas -y por consiguiente bastante opacas- hasta dispersiones ligeras de la luz por mantos nubosos de menor entidad. Esto supone un amplio abanico de posibilidades que no debemos desaprovechar.

Devteev - Shutterstock

Devteev – Shutterstock

Menos contraste

Uno de los efectos más positivos de los días grises es que reducen el contraste de las escenas. Las réflex son herramientas de precisión que presentan muchas ventajas al fotógrafo, pero también pueden generar el inconveniente de un contraste excesivo, sobre todos en días soleados.

Precisamente eso es una de las cosas que buscamos evitar en los días nublados, que muestran una disminución ostensible de la densidad de las sombras y una mayor difuminación de los perfiles de los elementos junto a una amortiguación manifiesta de la intensidad de los colores. Estas condiciones luminosas convierten a los días grises en excelentes oportunidades no solo para fotografiar paisajes, sino también para retratos de exteriores.

Sentimientos y estados de ánimo

Nikita Starichenko - Shutterstock

Nikita Starichenko – Shutterstock

Los cielos grises evocan estados de ánimo que funcionan bien en algunos tipos de paisajes. Por lo general, casi todos solemos apreciar los paisajes pictóricos y coloristas, también tenemos la obligación de explorar la fuerza de otras escenas capaces de llamar a la puerta de la tristeza y la melancolía de los espectadores. Tales escenas se potencian con la inclusión de un cielo oscuro y dramático.

En blanco y negro

Los paisajes tomados al practicar la fotografía en días grises funcionan bien en versiones monocromáticas. Mediante la eliminación del color y su traducción a una gama adecuada de tonos de grises se consigue acentuar los estados de ánimo anteriormente descritos.

Para la realización de imágenes en blanco y negro, debemos partir siempre de un original a color y obtener la correspondiente versión monocroma con la ayuda de nuestro programa favorito de edición, todo ello con el fin de retener la máxima calidad de la imagen. Otra consiste en mantener el color de la imagen, pero desaturarlo hasta un grado determinado según nuestro criterio; con este sistema suelen conseguirse resultados realmente impactantes.

Balance de blancos automático

Si incluimos un cielo gris en nuestro pasaje, es imprescindible que aparezca libre de dominantes (generalmente azuladas). Una opción es emplear el balance de blancos automático. No obstante, si queremos asegurarnos, lo más recomendable es seleccionar la opción Nublado de nuestra cámara, equivalente a los 6000 grados kelvin de temperatura de color.

GoodMood Photo - Shutterstock

GoodMood Photo – Shutterstock

Disparar a contraluz

La fotografía en días grises nos da la rara oportunidad de disparar incluyendo el disco solar en nuestra composición. Aun con tenues veladuras nubosas es posible evitar la aparición de subexposiciones en los diferentes elementos.

Detalles y encuadre

Los detalles finos de paisajes son más apreciables en un cielo gris claro que en uno azul brillante, como ocurre, por ejemplo, con las ramas y las hojas de árboles. Tampoco tenemos la obligación de abarcar una extensión notable de cielo en nuestra composición si estimamos que éste es monótono y no agrega nada. Todo lo que hay que hacer es ir enmarcando hacia el suelo hasta encontrar la proporción de cielo / tierra que funcione en la composición.

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