Te explicamos qué son los pagos NFC y cómo funcionan

Te explicamos qué son los pagos NFC y cómo funcionan

La tecnología NFC existe desde hace años, pero es en los últimos tiempos cuando nos insisten para hacer pagos con ella

Las siglas NFC corresponden a Near Field Communication, una tecnología de comunicación de corto alcance, como podría ser el bluetooth. Ofrece una tasa de transferencia de datos muy escasa (unos 424 kbit/s) y está pensada para actuar en labores de identificación de manera rápida y segura.

El NFC está presente en numerosos gadgets móviles (smartphones, cámaras y tablets) y su uso más generalizado consiste en asociarlos con un altavoz compatible o entre sí para intercambiarse información.

Apple Pay

Apple Pay

Pero a tenor del título, lo que ahora nos ocupa es el uso del NFC enfocado a la banca. Y, en efecto, es la tecnología que se esconde detrás de los pagos que haces con el móvil a distancia (el rango de alcance es de unos veinte centímetros) y, en este caso, sin necesidad de emparejar previamente dos dispositivos.

El mercado está lleno de opciones para pagar con esta tecnología, pero las siguientes son las más populares:

  • Apple Pay

Está ligada, de momento, al Banco Santander, Ticket Restaurant y Carrefour, tanto a través del smartphone de Apple a partir del iPhone 6s como mediante cualquier Apple Watch. Solo está disponible para tarjetas MasterCard y American Express; también se puede utilizar en otros dispositivos como el iPad o un ordenador con macOS Sierra.

Lo que Apple anunció como la revolución en el modo de pagar no está teniendo en España (como tampoco en muchos otros países del mundo) la popularidad esperada por el simple de hecho de la obligación de estar casado con un gadget de la manzana; y entre los que lo están, el índice de uso tampoco es excesivamente relevante.

  • Samsung Pay

España fue uno de los primeros países en contar con la pasarela de pago del fabricante coreano. Como en el caso de Apple, no todos los teléfonos son compatibles con esta tecnología y será necesario contar con un Galaxy A5 o del S6 para arriba. Además, solo los clientes de CaixaBank, imaginBank, Abanca y Sabadell tienen acceso, a día de hoy, a este método de pago. Lo dicho en la última frase del apartado de Apple Pay vale también aquí.

  • Android Pay

La plataforma de pago de Android se ha hecho de rogar en nuestro país (como lo está haciendo el remozado asistente), pero finalmente ha llegado de la mano de BBVA, para tarjetas MasterCard y VISA. Se trata de una gran noticia para todos los usuarios de este sistema operativo, ya que permite tirar de la plataforma sin depender de fabricantes concretos, como en el caso de Apple o Samsung.

  • Bizum

Esta plataforma agrupa a la gran mayoría de bancos españoles y está pensada para integrarse dentro de las aplicaciones de cada entidad bancaria, de forma que no tienes que utilizarla de manera independiente. ¿Lo mejor? Que los bancos no discriminan entre fabricantes ni sistema operativo.

  • Twyp Cash

Si eres cliente de ING Direct, el banco pone a tu disposición su propia app, que permite pagar y retirar efectivo en establecimientos como DIA. Es una opción socorrida si se tiene en cuenta la escasez de cajeros de esta entidad para retirar dinero en nuestro país.

  • Vodafone Wallet

El operador cuenta con su propia solución para este tipo de pagos. En Android tiene una app, mientras que los usuarios de iOS tendrán que hacerse con un sticker que se coloca en la parte trasera del teléfono. Según Vodafone, se puede pagar hoy con su sistema Wallet en 820.000 establecimientos en España.

  • Samsung Pay

    Samsung Pay

    Orange Cash

Orange también tiene su propia opción, aunque es algo más limitada que la de Vodafone, especialmente si nos atenemos a su lista algo escasa de dispositivos compatibles (ni Apple ni Xiaomi, por ejemplo). No obstante, la operadora asegura que se puede pagar con este sistema en 820.000 establecimientos.

¿Son 100% seguros los pagos NFC?

Todas las empresas que ofrecen servicios o productos compatibles con el pago mediante NFC coinciden en asegurar que esta práctica no tiene un solo resquicio de riesgo extra para el usuario ni para el pequeño establecimiento que lo quiera implantar. Su dinámica de seguridad está a la altura de la de cualquier pago estándar mediante una tarjeta de crédito.

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