Narración fotográfica: Cómo hacer que tus fotos hablen

Narración fotográfica: Cómo hacer que tus fotos hablen

Narración fotográfica

¿Cómo lograr una buena narración fotográfica? Foto: Serge75 – Shutterstock

El secreto de una buena narración fotográfica es lograr que tus imágenes cuenten una historia

Seguro que en muchas ocasiones habéis oído hablar sobre la importancia de una buena narración fotográfica. Que una fotografía “cuente” una historia es una fórmula infalible para que sea considerada como una buena. Sin embargo, a partir de ahí son muchas las dudas que se nos plantean.

De hecho, no todas las fotografías implican la necesidad de contar una historia para que precisen de una estética o plástica atractiva. Muchas fotografías pueden ser consideradas como más cercanas a la pura poesía que a la narrativa convencional y, a la vez, ser tremendamente atractivas.

Sin embargo, la capacidad de “contar algo”, de lograr esa narrativa fotográfica, hace que muchas obras adquieran importantes valores adicionales a la hora de ser analizadas. No obstante, esta capacidad no se confiere automáticamente por el mero hecho de emplear correctamente la técnica, de la misma manera que saber escribir bien no garantiza crear una gran historia.

Condicionantes del medio

Narración fotográfica

Foto: Dari Ya – Shutterstock

A diferencia de una película o una obra de teatro que puede durar perfectamente dos horas y donde se entremezclan planos, personajes y diálogos y se adereza todo ello con música, una fotografía es la captación de una escena fija en un determinado momento. ¿Es posible en esas circunstancias que un fotógrafo pueda narrar una historia? Siendo humildes y realistas hay que aclarar, en primer lugar, que dicho empeño no es precisamente sencillo e incluso, es prácticamente imposible.

Sin embargo, un fotógrafo avezado puede introducir en el cuadro una serie de elementos que ayuden a establecer vínculos y relaciones entre sí y que, con la ayuda de la imaginación del espectador, éste pueda completar en su cerebro la narración fotográfica sobre lo que está viendo. Dicho en otras palabras, se trata de ofrecer las piezas de un rompecabezas para que el espectador sea capaz de completarlo.

Relaciones entre elementos

Narración fotográfica

Foto: Phloxii – Shutterstock

Una de las soluciones que ayuda al fotógrafo en la narración fotográfica consiste en establecer determinadas relaciones entre elementos. Es posible reflejar una posición de dominio de un elemento frente a otro en función de sus tamaños relativos, lo que puede matizarse o reforzarse con una elección adecuada de una determinada distancia focal o ángulo de disparo.

La mera distancia entre dos personas en una escena puede sugerir una historia de intimidad o de lejanía. Esperando que el momento decisivo para el disparo sea de mayor acercamiento o alejamiento, potenciaremos o matizaremos dicho efecto (distancia de comunicación). Una sonrisa compartida entre dos personajes que se miran entre sí establece una conexión de comunicación gestual.

Contraste de ideas o naturalezas

Otra de las técnicas que facilitan la narrativa fotográfica se encuentra en el contraste de ideas o naturalezas o en la relación entre ellas. Una escena de una manifestación que incluya la presencia de un manifestante y un agente de la autoridad puede presentarnos una situación de antagonismo o solidaridad según el momento determinado de la toma. Hay otras relaciones diferentes como el amor entre nietos y abuelos (contraste de edades) o entre parejas (contraste de género).

Imaginación

Narración fotográfica

Foto: Syda Productions – Shutterstock

Existe otra manera de conseguir una buena narración fotográfica y es mediante la potenciación de la imaginación del espectador. Para ello, el fotógrafo debe jugar con la ambigüedad o la indefinición en sus trabajos para hacer que la imaginación del espectador (que es siempre nuestro público objetivo) “rellene” lo que falta. A modo de ejemplo, la escena de una persona caminando por una calle muy oscura, inconscientemente nos sumerge en consideraciones de posibles peligros a la espera.

Contextos

La significación evidente de determinados contextos también puede ayudar en nuestra narrativa visual. Por ejemplo:

  • Localización: Ayuda al desarrollo de la historia la introducción de pistas sobre la ubicación de la escena (calle, campo, tipo de suelos, etc.)
  • Contexto temporal (día, noche, tarde): La presencia de sombras alargadas o una determinada altura del sol nos dan pistas en este aspecto.
  • Transmisión emotiva: Colores fríos (azules o verdes) enmarcan muy bien las sensaciones de misterio, paz y tranquilidad. Los colores cálidos transmiten pasión y fuerza. El blanco y negro implica “añoranza retro”.
  • Personas: Los espectadores se sienten más propensos a percibir una historia ante escenas protagonizadas por personas o en las que se impliquen aspectos sociales.

Texto: Benito R. Mallol 

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