Light Painting o cómo pintar la oscuridad con luz

Light Painting o cómo pintar la oscuridad con luz

Foto: LOVELY BIRD_Shutterstock

Pasaréis ratos muy divertidos practicando Light Painting. Foto: LOVELY BIRD_Shutterstock

El Light Painting es una de las técnicas fotográficas más creativas y llamativas

Aunque el Light Painting parece una técnica muy novedosa, lo cierto es que Gjon Mili, fotógrafo de Life, ya la utilizó en 1949 cuando fotografió a Picasso mientras dibujaba un centauro de luz en su estudio. Traducido literalmente como pintar con luz, el Light Painting consiste en aprovechar la intensidad de una fuente de luz puntual para crear formas y trazos con ella y que van quedando impresos en el sensor de la cámara durante un tiempo de exposición muy largo. Si la velocidad de obturación es suficientemente lenta y quien realiza el dibujo no permanece estático durante mucho tiempo, el efecto es que esa persona será invisible a la cámara, mientras que los trazos de luz, por breves que sean, son registrados perfectamente.

Equipo necesario

Foto: Tamara-Kulikova_shutterstock

Foto: Tamara-Kulikova_shutterstock

Aunque no necesitas demasiados accesorios, hay ciertas herramientas con las que debes contar a la hora de enfrentarte a esta disciplina:

  • Trípode: Además de permitirte estabilizar la cámara durante un tiempo de exposición tan largo, resulta de gran utilidad a la hora de tener perfectamente definidos los límites del encuadre sobre el que vas a trabajar. En muchas ocasiones, cuando el Light Painting no requiere de un gran despliegue de medios, puedes ser tú mismo el artista que pinte con luz delante de la cámara.
  • Linterna o puntero láser: Si hay algo de lo que no te puedes olvidar es de que una pequeña fuente de luz cuenta con mayor utilidad cuanto mayor capacidad tenga de concentrar el haz. A menos que busques un efecto de un trazo muy grueso, es muy recomendable que te hagas con punteros láser, disponibles en diferentes colores. Puedes utilizar infinidad de fuentes de luz en tus pinturas. Bengalas y otros objetos pueden crear efectos muy curiosos. En caso de necesidad, puedes utilizar la función linterna de tu smartphone, ya que tiene mucha capacidad de concentrar la luz.
  • Flash: Aunque no es imprescindible para este tipo de tomas, puedes encontrarlo de gran utilidad, tal y como te explicamos más adelante.
  • Frontal: Si vas a practicar esta disciplina en exteriores es recomendable que cuentes con una linterna frontal con la que alumbrar los controles de la cámara y tener una ligera noción de lo que sucede en tu encuadre.
  • Lana de acero: Este material es muy inflamable. Al ser prendido y agitado suelta chispas que pueden traducirse en fabulosos trazos en tus fotos.

Técnica básica de Light Painting

Foto: KR MEDIA-Productions-Shutterstock

Foto: KR MEDIA-Productions-Shutterstock

Lo primero que debes decidir al hacer una toma de este tipo es si quieres contar con un fondo oscuro (muy subexpuesto) o si por el contrario buscas uno correctamente expuesto. En cualquier caso, debes tener en cuenta que para realizar un Light Painting necesitas un tiempo de exposición muy largo, por lo que lo ideal son situaciones nocturnas o interiores muy oscuros. Trata de hacer algo similar durante el día utilizando filtros de densidad neutra de muy alta gradación. Ahora sí:

  • Regula la exposición: Antes de lanzarte a pintar con luz estabiliza tu cámara en un trípode y coloca los parámetros de la cámara de manera que el fondo salga expuesto exactamente como tú quieres, pero que al mismo tiempo permita que el obturador esté abierto un largo tiempo. Ten en cuenta que, cuanto más complicado sea lo que pretendes hacer delante de la cámara, más tiempo te llevará y, por tanto, el tiempo de exposición debe ser mayor. Cuando pases de los 30 segundos, estás obligado a utilizar el modo Bulb. Para ello, utiliza un cable disparador que lo deje bloqueado durante el tiempo necesario y controla ese tiempo con un reloj o de manera automática utilizando un intervalómetro.
  • Foto: YanikGasser_shutterstock

    Foto: YanikGasser_shutterstock

    Enfoca: Uno de los mayores retos de la fotografía nocturna y del Light Painting es el enfoque. Cuando todo está a oscuras, el foco de la cámara se vuelve loco si no tienes un punto de referencia al otro lado de la cámara. Tampoco puedes hacer mucho con el enfoque manual. En este caso, lo más adecuado es que cuentes con un ayudante que apunte una linterna hacia la cámara. Si no cuentas con ello, déjala en el suelo o sobre algún elemento de la escena, siempre y cuando esté en el mismo plano donde esté lo que quieras que aparezca en foco. Una vez enfocado, pasa la palanca del foco a manual –en tu cámara o en el objetivo- de manera que cuando dispares la foto el AF no estropee el trabajo previo.

  • Luces fuera: Si habías encendido alguna luz de apoyo para ver la escena mejor es el momento de apagarla. Desconecta igualmente tu linterna frontal si la llevas o esa luz se colará en la foto estropeándola.
  • Pintar con la luz: Llega el momento de ser creativo. Coge tu linterna o puntero láser y haz formas. Si planificas antes lo que quieres hacer obtendrás aún muchos mejores resultados. Lo más importante es asegurarte de estar dentro de los límites del encuadre para no salirte de la foto. A partir de aquí, el único límite lo ponen tu creatividad y tu talento como dibujante. Si no eres especialmente dicho con el pincel, explota las formas geométricas como espirales o lazos, escribe nombres o mensajes…

Con un toque de flash

Foto: KR MEDIA-Productions_Shutterstock

Foto: KR MEDIA-Productions_Shutterstock

Tus creaciones ascenderán al siguiente nivel si comienzas a incorporar un toque de luz con flash. Al igual que la luz intensa de un puntero de luz o los trazos de los faros de un coche quedan impresos sobre el sensor de tu cámara en cualquier parte de su recorrido, lo mismo ocurre con el fogonazo del flash, capaz de congelar un instante durante una larguísima exposición.

El ejemplo más común de esto es dejar que el compañero que está pintando con luz termine y, acto seguido, darle una descarga de luz, de modo que el resultado será un Light Painting donde el artista también ha quedado retratado (solo en el último instante).

Este sencillo efecto puede perfeccionarse, por ejemplo, disparando el flash varias veces de modo que el modelo aparezca varias veces durante la misma toma en diferentes posiciones, o jugando con la situación del modelo y la luz.

En este tipo de fotos trata de no utilizar el flash desde la zapata de la cámara, ya que te limita e ilumina partes de la escena que no te interesan. Antes de realizar la toma haz una prueba regulando manualmente la intensidad del flash y dispáralo desde cerca de tu sujeto pulsando el botón de descarga que encontrarás en la parte posterior del mismo. Si vas a realizar varios toques de flash, colócate para cada uno en el lado más adecuado de la escena, sin miedo de pasar por delante de la cámara.

Texto de Daniel Santos adaptado por Isabel González

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