Fotografías medievales: Viaja en el tiempo con tu cámara

Fotografías medievales: Viaja en el tiempo con tu cámara

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El Castillo de Manzanares El Real es de los más atractivos de la Comunidad de Madrid, allí realizan muchas actividades que “resucitan” sus piedras. Aprovecha para captar fantásticas fotografías medievales. Foto: Leoks – Shutterstock

Como si del DeLorean se tratara, usa tu cámara para viajar en el tiempo captando las mejores fotografías medievales

Las hay por todas partes, repartidas a lo largo y ancho de la geografía española, e incluso fuera de nuestras fronteras. Son las luchas medievales, protagonizadas por intrépidos caballeros caracterizados como en pleno siglo XIV, y representadas en los aledaños de las ruinas de majestuosos castillos. Prepárate para conseguir las mejores fotografías medievales.

Lo primordial

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Foto: Stefano Ember – Shutterstock

Aunque el acceso a los castillos sea público, en muchas ocasiones necesitamos un permiso para fotografiarlos. Después de asegurarte de este dato, aprovecha el jugo que nos dan los mercados y castillos medievales o las representaciones teatrales que se desarrollan en su interior. Ahí podemos explotar nuestra vena “Street Photography” de siglos pasados, pues tenemos la oportunidad de captar a los actores, personajes y visitantes en su ambiente.

En cuanto al equipo básico para captar fotografías medievales, precisamos desde focales como un gran angular para amplias escenas hasta un teleobjetivo para los detalles. La mejor opción es un zoom todoterreno como el Tamron 18-400 mm, pues con él tenemos prácticamente todo el rango focal en nuestra mano con una sola lente. Varias lentes fijas tampoco son desdeñables. En el caso de la iluminación, podemos aprovechar la luz ambiental existente o bien armarnos con un pequeño flash.

Creatividad en el detalle

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Foto: Frantsev – Shutterstock

Sabemos lo importante que es aprender a mirar, así como moverse alrededor del sujeto antes de fotografiarlo. Es un ejercicio imaginable incluso sin cámara, simplemente visualizando el resultado. Para ello, observa la escena -aunque no debes dejar pasar de largo los instantes clave- e imagina el resultado final, incluso la edición. Después dispara (siempre con control, no seas de gatillo fácil, que llegarás a casa con cientos de fotos y no sabrás que hacer con ellas) y disfruta de esta sesión de fotografías medievales.

 

Adelántate a la acción

A la hora de captar la acción en las fotografías medievales, y a pesar de que es útil usar ráfagas, no lo es menos anticiparse al instante álgido de la acción, ya que éste es el que transforma nuestras imágenes aceptables en notables. Por otro lado, ten en cuenta que los días soleados provocan una serie de sombras que pueden dar al traste con la toma, así que trata de buscar luces suaves y homogéneas para obtener definición en los detalles.

 

La lucha medieval

Como en la propia lucha que representa la toma de este tipo escenas, es muy importante elegir bien el arma que vamos a utilizar para conseguir el resultado que mejor se adapte a nuestra idea fotográfica.

Fotografias medievales

Foto: Brackkish – Shutterstock

Una opción es emplear un teleobjetivo con estabilizador de imagen en posición en una de sus posiciones más largas, tanto para destacar la acción como para reducir la profundidad de campo a espaldas de los protagonistas. Tras ver el resultado, podéis imaginar alguno de los retoques que podréis aplicarle en PhotoShop, por ejemplo, darle un toque más “antiguo”.

El caballero

Para que un reportaje sobre castillos esté completo no debe faltar un buen retrato, aunque sea el de un fantasma… Hablando ya en serio, las tomas de acción son interesantes, pero también logramos buenas imágenes si aprovechamos los instantes de descanso para disparar sin que se den cuenta, o bien si pedimos directamente a los protagonistas que posen para nosotros.

Tirando de angular

El fotógrafo debe saber mirar con muchos ojos porque no vamos a usar solamente el objetivo estándar, que “ve” igual que nuestro ojo, sino también teleobjetivos y grandes angulares que modifican la perspectiva y la compresión de planos. Recuerda que con el gran angular puedes exagerar el tamaño del primer plano, así como incluir figuras desenfocadas para jugar a la vez con tamaños y distancias.

Hasta el último instante

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Foto: Fesus Robert – Shutterstock

¡Cuántas veces se ha escrito que la fotografía es luz!… Parafraseando el dicho añadimos que, hasta la última gota de luz, todo puede fotografiarse. Y es que, junto a la visión fotográfica, la paciencia es otra característica que debemos tener.

Además, hay que adaptar el tono de nuestras imágenes a la luz existente en cada situación porque, aunque no podemos manejar la iluminación ambiental, es posible incidir en la saturación de los colores o remarcar el peso de las sombras.

 

Tamaño del detalle

“A veces, en los pequeños castillos, se esconden las fieras más peligrosas…” No es el lema de ninguna escena de Juego de Tronos, es una frase nuestra, que se cumple, por ejemplo, en el reducido lugar toledano de Barcience, donde inesperadamente uno se topa un este bello ejemplar de león rampante. No siempre los detalles tienen el tamaño de una moneda, así aquí necesitamos un tele corto, además de un buen asentamiento en el terreno, ya que la zona es bastante irregular.

Ahora que ya tenéis las claves para conseguir atractivos resultados de vuestras sesiones fotográficas medievales, armaos con lanza, espada y escudo mis nobles caballeros, perdón, con cámara y complementos y meteos en la piel de los auténticos personajes del medievo. ¡Mucha suerte!

 

Texto José Luis Álvarez / Isabel González

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