Todo lo que necesitas saber para lograr una exposición correcta

Todo lo que necesitas saber para lograr una exposición correcta

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Uno de los aspectos clave que define una buena imagen es una exposición correcta; aquí te explicamos cómo conseguirla

Lo primero que debe aprender cualquier fotógrafo es cómo realizar fotos técnicamente correctas. En este sentido, uno de los aspectos más importantes es la exposición. A continuación, te contamos todas las claves para que tus imágenes no vuelvan a quedar sobreexpuestas ni subexpuestas.

Dentro de los aspectos técnicos de la fotografía, la exposición y el enfoque son, quizá, los más importantes a la hora de lograr una buena imagen. Hoy en día, con los avanzados sistemas AF, el enfoque no supone ninguna complicación para el fotógrafo (por muy principiante que éste sea). Vamos a centrarnos, por tanto, en desgranar los mejores trucos para conseguir una exposición correcta en cámara.

En fotografía, llamamos exposición a la cantidad de luz que queda impresa en el sensor. Cuando presionas el botón disparador, se abre el obturador de la cámara y el sensor queda expuesto a la luz. Si la cantidad de luz es excesiva, obtendremos como resultado una foto sobreexpuesta; por el contrario, cuando esa cantidad de luz sea inferior a la necesaria, hablaremos de una imagen subexpuesta.

Imagen sobreexpuesta (Jne Valokuvaus - Shutterstock)

Imagen sobreexpuesta
(Jne Valokuvaus – Shutterstock)

El histograma

Es lo que nos permite comprobar en la propia cámara si una imagen está sobreexpuesta o subexpuesta. Se trata de un gráfico que representa todos los valores tonales que aparecen en la foto, desde el blanco neutro (a la derecha), hasta el negro puro (a la izquierda). Cuanto más alto esté representado un pico en el histograma, mayor número de píxeles existirá en ese valor tonal.

El histograma ideal tiene forma de campana de Gauss, donde la mayoría de los valores son tonos medios y los píxeles van disminuyendo a medida que se acercan a los extremos, que aparecen libres. Los valores del histograma que tocan los extremos se asocian con una pérdida de información irrecuperable; se llaman quemados, a la derecha (exceso de luz), y empastados, a la izquierda (defecto de luz).

Cuando nos enfrentamos a un contraluz, sin embargo, ocurre todo lo contrario: los valores deben aparecer en los extremos del histograma, ya que tenemos un motivo en sombra (a contraluz) y un plano luminoso al fondo bien expuesto. Por su parte, una fotografía nocturna, en la que existe falta de luz y abunda el negro, presentará muchos valores a la izquierda, mientras que el histograma de una fotografía de un paisaje nevado o un vestido de novia aparecerá desplazado a la derecha debido a la presencia de muchos elementos de color blanco.

Histograma (Chaikom - Shutterstock)

Histograma
(Chaikom – Shutterstock)

El exposímetro

La cámara tiene incorporado un fotómetro, llamado exposímetro, que es capaz de medir la luz de la escena y decirle a la propia cámara cuál es la cantidad de luz adecuada que debe entrarle al sensor. Lo correcto es llevar el indicador del exposímetro a cero, ya que los valores en el lado del signo positivo representan un exceso de luz y los que se sitúan con el valor negativo muestran la escasez de luz. Podemos influir sobre la cantidad de luz que recibe el sensor de la cámara jugando con tres parámetros: diafragma, velocidad de obturación y sensibilidad ISO.

  • El diafragma

Esta cortinilla circular que presentan los objetivos tiene la función de dejar pasar una mayor o menor cantidad de luz. Cuanto más abierto esté el diafragma, más luz llegará hasta el sensor, y por el contrario, cuanto más cerrado esté, menos luz recibirá. Cada apertura del diafragma recibe un valor que se identifica como número f: a mayor apertura del diafragma, menor número f, y viceversa. Por ejemplo, f/2.8 es un diafragma más abierto que f/22, aunque paradójicamente la numeración incite a pensar instintivamente en lo contrario.

  • Velocidad de obturaciónVelocidad de obturación - Fujifilm X-T1

También conocida como tiempo de exposición, hace referencia al tiempo que permanece el obturador abierto. El obturador son dos cortinillas que se encuentran frente al sensor y limitan la entrada de luz en el mismo; al accionar el botón disparador, las dos cortinillas se abren permitiendo el paso de la luz. Si el obturador permanece mucho tiempo abierto, estaremos empleando una velocidad de obturación muy lenta (por ejemplo, 2 segundos), mientras que si se abre y se cierra de manera inmediata, la velocidad de obturación es rápida (1/2000 s, por ejemplo). La relación entre una velocidad de obturación y un diafragma determinado te dará la exposición de una fotografía.

Teniendo en cuenta que la luz debe atravesar dos barreras -el diafragma y el obturador-, podemos ver la exposición correcta como una pileta que tuviésemos que llenar de agua hasta un punto exacto. Para ello, disponemos de un grifo: si abrimos más el grifo y el caudal es mayor, necesitaremos tenerlo menos tiempo abierto que si dejamos que el agua caiga gota a gota. El equilibrio entre el caudal del grifo y el tiempo que permanece abierto es fundamental porque, de lo contrario, la pileta no quedará totalmente llena o se desbordará. En nuestro caso, la apertura del diafragma sería el caudal del grifo y la velocidad de obturación estaría representada por el tiempo que permanece abierto. Para lograr la exposición correcta, debes colocar los valores del diafragma y de la velocidad en equilibrio, tal y como te indique el exposímetro de la cámara. Existen múltiples combinaciones correctas, pero con la práctica aprenderás cuál de ellas es la que más conviene a tu toma.

  • Sensibilidad ISOSensibilidad - Fujifilm X-T1

Los antiguos carretes venían con una numeración ISO o ASA que indicaba la sensibilidad de la película a la luz. Esa cifra dependía del tratamiento químico que recibía el carrete y limitaba el uso de cada tipo a unas condiciones de luz. Actualmente, en las cámaras digitales, es posible seleccionar un valor ISO diferente en cada fotografía. El valor ISO es uno de los tres parámetros que configuran la toma: a mayor valor ISO, la sensibilidad del sensor a la luz es mayor y éste requiere estar menos tiempo expuesto. Un ISO 3200 imprime mucho más rápido la luz sobre el sensor que otro de valor 100. Pero debes tener cuidado al emplear ISO altos, ya que se produce una pérdida de calidad.

Modos de medición

Aunque la medición es un proceso automático, podemos indicarle a la cámara sobre qué parte de la escena queremos medir la luz. Para ello, tenemos que elegir uno de los tres modos de medición que proponen las cámaras digitales:

  • Matricial: La cámara mide la luz en todos los puntos de la escena que vemos por el visor, después realiza una media aritmética y devuelve el valor de medición. Esto favorece que la mayor parte de la escena con determinadas condiciones de luz tenga prioridad. Es el modo más aconsejado para todos aquellos que dan sus primeros pasos en fotografía.
  • Puntual: La cámara mide la luz tomando como única referencia el punto central. De esta forma, si existen diferencias lumínicas entre varias partes de la escena, solamente tendrá en cuenta la luz que incide sobre donde se sitúa el punto central del visor. Es un modo de medición más preciso y resulta muy aconsejable en escenas a contraluz, pero hay que estar muy familiarizado con él para obtener buenos resultados.
  • Ponderada al centro: La medición se realiza en toda la escena, pero se ponderan más los valores situados cerca del centro, de manera que se garantiza una mejor medición en el área central de la escena.

El derecheo

Otra técnica más avanzada de medición de la luz es el derecheo, que consiste en sobreexponer uno o dos puntos de luz y llevar el histograma casi hacia el límite de la derecha para que los blancos sean predominantes; luego, se corrige con un programa de postprocesado.

El derecheo se fundamenta en una idea muy simple: corregir los negros lleva una pérdida de calidad mucho mayor que corregir el histograma hacia la izquierda pasando los blancos a tonos medios. En cualquier caso, el histograma nunca debe tocar el límite derecho, ya que toda esa información será irrecuperable y no podremos salvarla ni con un programa de procesado fotográfico.

Texto DANIEL SANTOS MEGINA

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