Disparar en RAW: Descubre por qué debes hacerlo

Disparar en RAW: Descubre por qué debes hacerlo

Disparar en RAW

Descubre las ventajas de disparar en RAW. Foto: Sergey Nivens – Shutterstock

Si solo sabes que disparar en RAW “es lo que hacen los profesionales”, toma nota de estos consejos

Disparar en RAW implica tratar obligatoriamente la imagen en postproducción. Las imágenes “crudas” se capturan bajas de contraste, demasiado brillantes, lavadas y, consecuentemente, carentes de interés. El formato RAW es tan solo una acumulación digital de ceros y unos, y tiene fotográficamente más valor cuanta mayor sea la cantidad de información contenida en el archivo. ¿Por qué razón? Pues simplemente porque cuando nos encontremos en la fase de postproducción, ese mayor acopio de información se traduce en una mayor flexibilidad para realizar mejoras, así como una mayor capacidad para hacer más cosas con la imagen antes de que ésta empiece a deteriorarse.

En el momento de la toma

Histograma

Hay que tener muy en cuenta el histograma a la hora de capturar la imagen.

Existen dos cosas que pueden hacerse en el momento de la toma para conseguir que, al disparar en RAW, nuestro archivo tenga una mejor calidad. La primera es utilizar la sensibilidad más baja posible. Con ello siempre garantizamos la menor cantidad de ruido digital en la imagen final. En segundo lugar, es muy importante entender el histograma brindado por nuestra cámara y exponer prioritariamente a la derecha.

Un negativo digital bien expuesto suele verse como lavado y demasiado brillante al observar la imagen en la pantalla. Por ello, lo más inteligente es utilizar el visor óptico  para observar que el histograma se encuentre concentrado hacia la derecha teniendo la seguridad, de que si esto es así, la exposición realizada será correcta.

La excepción a esta regla se da en aquéllas escenas con áreas de blancos absolutos destinados a no reproducir ningún detalle, como cuando incluimos el sol en la composición, o en determinados reflejos transmitidos por superficies muy brillantes. También es útil tener encendidas las señales de alerta que nos ofrecen la mayoría de cámaras sobre las zonas con posibles pérdidas de detalle debidas a la sobre o subexposición.

La elección final

Dadas ciertas circunstancias, el sensor de nuestra cámara no es capaz de captar todos los límites que ofrece la escena. En dichos casos no tenemos más remedio que realizar una elección. En la mayoría de las ocasiones, y como indicamos en el párrafo anterior, lo más apropiado es exponer hacia la derecha del histograma sin dejar que se pierdan los detalles más importantes de las altas luces, y “dejar caer” las áreas de sombras. Las sombras son útiles para perfilar las escenas, pero exponiendo hacia la derecha tenemos un gran acopio de datos que nos permite, si lo deseamos, rescatar parte de la información perdida en esas áreas oscuras en postproducción.

Accesorios imprescindibles para fotografía

Foto: SHUTTERSTOCK-JEAN VALLEY

Aunque no somos muy partidarios, también podemos realizar un par de exposiciones con valores diferentes y mezclarlas posteriormente, lo que implica  el uso de trípode o fotografiar obligatoriamente motivos estáticos. En otras ocasiones, el empleo de un flash resuelve las diferencias de luminosidad extremas que no puede afrontar la cámara. También es útil el empleo de un filtro degradado de densidad neutra que iguale la luminosidad en paisajes entre cielo y tierra.

El ajuste definitivo de la exposición y el color lo realizamos en la edición, pero los resultados justifican, sin duda, ese tiempo adicional invertido en el cuarto oscuro digital.

Texto de Benito R. Mallol adaptado por Isabel González

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