Así es el guante para realidad virtual con el que se puede ‘sentir’

Así es el guante para realidad virtual con el que se puede ‘sentir’

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Conoce los detalles de Dexmo, el guante para realidad virtual creado en China

Uno de los problemas de la RV en los videojuegos, tanto en la más reciente versión de PlayStation VR, como en las ya conocidas como Oculus Rift o HTC Vive, es que los mandos no son todo lo intuitivos e inmersivos que podrían ser. La interacción con objetos o personas en nuestro entorno es casi imposible con mandos convencionales. Eso provoca que la experiencia no sea completa, que la realidad virtual sea menos real. Para solucionarlo, una compañía china llamada Dexta Robotics ha creado unos guantes para realidad virtual ‘exoesqueléticos’, llamados Dexmo.

guante-para-controlar-la-realidad-virtual-03Los primeros guantes para esta generación de realidad virtual

Se supone que en la realidad virtual, como en la realidad a secas, los objetos que están en nuestro entorno tienen un tamaño determinado. Así que lo lógico es que podamos coger los que sean de tamaño adecuado y tocarlos todos, sintiendo una respuesta táctil. Con estos guantes, se puede sentir el tacto de cada objeto, su tamaño e incluso su consistencia. Son wireless, y lo suficientemente ligeros para no cansar. Además, tienen conexiones para cada dedo y para la palma, actuando casi como una araña. Sobre el papel, este nuevo mando va a permitir que sintamos el peso de una espada al blandirla, por ejemplo. O que nuestra mano reciba la tensión que siente un tenista al golpear la pelota con su raqueta. Por cierto, aún no se conoce el precio de los guantes para realidad virtual Dexmo, pero no tienen pinta de ser precisamente baratos.

Una idea ya conocida

No se puede decir que esta sea la primera vez en la que un mando de estas características se haya visto en el mercado de los videojuegos. En el ya lejano año 1989, Nintendo creó un guante, llamado Power Glove o The Wizard, para su legendaria Nintendo Entretaiment System. El dispositivo fue un sonoro fracaso, y ni siquiera se llegó a comercializar en España. Eso sí, hace algunos meses que un usuario consiguió darle un nuevo uso al convertirle en un guante para controlar drones.

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